…el problema humano por antonomasia es el sufrimiento. La felicidad podemos entenderla, muchas veces llega a parecernos que nos es debida. Pero el dolor es a menudo incomprensible. Sin embargo el sufrimiento es exactamente lo que nos da la magnitud de la existencia, nuestro consentimiento a ella, nuestra afirmación permanente. Allí nos damos cuenta de nuestro sí a la vida porque nunca está más cerca la posibilidad de decir no, no quiero vivir más. Es eso, todos los libros que se han escrito, todas las sinfonías, todos los cuadros nos dicen eso: no hemos sido felices, porque de serlo cada instante, cada segundo de la vida, pasaría a ser el más increíble de los poemas, la más vasta de las sinfonías, el cuadro mis amplio y luminoso. La herida es la fisura a través del cual se filtra el arte. Sin herida no hay arte, en el peor de los casos solo mediocridad, en el mejor; nobleza.
― Raúl Zurita.